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» leído en la web · 21 marzo, 2016

¿Por qué lo llaman “gestión de la percepción” cuando quieren decir propaganda?

Revisando algunas conferencias que Mathias Broeckers tiene colgadas en su sitio web, resaltaremos algo que resultará obvio al magufoapocalíptico medio, pero que conviene quizás repetir como técnica de contrapropaganda. Se refiere a los mecanismos sutiles de lo que se ha venido a llamar “gestión de la percepción“:

[Podríamos llamar a] este fenómeno típico de operaciones de lavado de cerebro “información elusiva” ─información que aparece brevemente, que da cuenta de algunos fragmentos de la realidad y que desaparece del foco de los medios para siempre. No se suprime ninguna noticia o reporte: no existe una censura a la antigua, con controladores de la Gestapo situados en los despachos de las editoriales suprimiendo noticias no deseadas: en realidad se informa de todo. En este sentido, seguimos teniendo “prensa libre”. Pero la simple apariencia de reportaje informativo no significa que la imagen que pintan los medios se convierta en “noticias”, porque convertirse en “noticias” ─esto es, volverse parte de la imagen que pintan los medios─ implica que sean repetidas una y otra vez. Es sólo la repetición sin fin de un reportaje o información lo que la convierte en “noticia”, y es sobre todo esta repetición lo que la hace llegar a la atención pública. Pero lo que llega finalmente a la atención pública por repetición constante ─en oposición a la simple aparición singular en un reportaje informativo─ es controlado estrictamente, y lo que es más importante: cuanto mayor sea el alcance del medio, el control se hará más estricto. (…)

¿Por qué son los puntos de vista alternativos inmediatamente etiquetados como “teorías de la conspiración“? ¿Es por la falta de evidencia? Ciertamente no, [porque muchas veces] hay evidencia lo suficientemente convincente como para al menos iniciar investigaciones ulteriores de carácter más profundo. Pero no se les quita valor a estos puntos de vista usando la lógica o la razón, sino (…) desterrándolas de un modo medieval, calificándolas como “grotescas”. (…) Este mecanismo de declaración de ciertos puntos de vista como un tabú en la opinión pública por parte de una nueva inquisición yace en el corazón de la manipulación de los medios ─así funciona el sistema, como ya lo hizo en la Edad Media. La diferencia es que ─gracias a los medios de comunicación de masas─ la Nueva Inquisición posee herramientas más poderosas para difundir el dogma y para marcarlo a fuego en los cerebros del público. Como dijo uno de los pioneros de la emisión de propaganda ─el experto en lavado de cerebro y secretario de propaganda de Hitler, Joseph Goebbels: «una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad»

Por supuesto: esto no es nada nuevo. Citemos como corolario al profesor William E. Daugherty desde A Psychological Warfare Casebook, publicado en 1950 bajo contrato con la armada estadounidense:

Si provees a un hombre de información correcta durante siete años, creerá en la información errónea el mismo primer día del octavo, cuando, desde tu punto de vista, sea necesario que lo haga. La primera tarea es cimentar la credibilidad y la autenticidad de tu propaganda y persuadir al enemigo para que confíe en tí aunque seas su enemigo.

Lo cual nos estaría llevando, claro está, a la situación descrita por Jesús García Blanca en El rapto de Higea (PDF):

(…) en los regímenes tecnodemocráticos se ha conseguido dar el paso de la interiorización del dominio: todo el mundo hace lo que debe creyendo que hace lo que quiere. En palabras de Jesús Ibáñez: «para que el orden social funcione tiene que ser inconsciente. Si la gente supiera para qué y para quién hace lo que hace, no lo haría».

 

 

» leído en la biblioteca, leído en la web · 23 febrero, 2016

¡Nos están MK-Ultrizando!: demistificando el simbolismo oculto del pop

La interpretación del simbolismo esotérico del que hacen gala muchas piezas de la cultura popular como un arma de control mental o una orquestación de mensajes ocultos es un lugar común en el Complejo del Conspientretenimiento. Peter Levenda ofrece en The Secret Temple una lectura más prosaica del orígen de este simbolismo:

[En el pasado] los artistas de la memoria se dieron cuenta de que era más fácil retener una imagen que una cadena de palabras; así que usaban [imágenes] como dispositivos mentales mnemotécnicos. (…) El uso de imagenes en vez de palabras es algo que también encontramos en sociedades secretas y órdenas ocultas. El propósito de su uso es dual: a la vez que útiles como dispositivos mnemotécnicos, el [simbolismo oculto] es oscuro e impenetrable para los foráneos. Servían como una especie de código que podía ser interpretado sólo por los iniciados a los que se les hubiesen impartido los secretos en el momento de la iniciación (…), sirviendo como medio de instrucción para los [que fuesen] iletrados.

La prevalencia del fenómeno, dentro del marco actual de fusión paranoica pop, la expone en términos sociopsicológicos Christopher Knowles en esta reciente entrada de su blog:

El degradado simbolismo oculto que hemos presenciado en la música pop durante las pasadas décadas parece no sólo provocación intencionada, sino también una especie de contrapunto al dominio de lo hiperracional en todos los ámbitos No estaríamos viendo tanto del mismo si no estuviesem, del algún modo, resonando con la cultura: hace que los productos se movilicen y obtiene preciados clicks, y esto incluye los de todas las personas que dicen aborrecerlo pero que no pueden dejar de contemplarlo.

Se reduce a esto: cuanto más intentemos empujar lo irracional o lo sobrenatural a los márgenes, cuanto más intentemos negar su lugar en la cultura, mayor influencia tendrá sobre la misma; (…) porque lo irracional se expresa mejor a través del arte, el cual mueve al alma humana más de lo que la ciencia o las matemáticas podrían atreverse a soñar.

 

 

» leído en la biblioteca, leído en la web · 23 marzo, 2015

Entretenimiento e hiperstición

Se lamentaba Rupert Sheldrake en Caos, creatividad y consciencia cósmica de que «cuando a los niños se les enseña literatura en el colegio (…) el profesor no les lee grandes poemas acompañados del redoble de un tambor y de la introducción de la magia y la esfera del mito» y de que por lo tanto nuestra cultura se vuelve incopórea y distanciada del cuerpo y la emoción. En magufoapocalipsis.com pensamos que es la cultura popular de corte audiovisual de los medios de masas y las tecnologías de la información la que está creando una nueva zeitgeist, aunque no sabemos exactamente de qué tipo. Para Terence McKenna esto se enmarca en lo que él llamó “revival arcaico” y no se trataría exactamente de una “nueva era”:

El fenómeno de la Nueva Era [que trivializa el significado de la próxima fase en la evolución humana] es esencialmente psicología humanista de los 80, con el añadido del neo-chamanismo, la canalización, y las terapias de cristales y hierbas. El resurgimiento de lo arcaico es mucho más amplio, un fenómeno bastante más global que asume que recuperaremos formas sociales del neolítico tardío, y que toma del siglo XX a Freud, el surrealismo, el expresionismo abstracto, e incluso un fenómeno como fue el Nazional Socialismo ─como forma negativa. Pero el énfasis en los rituales, la actividad organizada y la consciencia de nuestros ancestros son temas que han sido tratados durante el siglo XX, y el “revival arcaico” es una expresión de todo esto.

En The american replacement of nature, William Irvin Thompson vuelve sobre esta temática, haciendo énfasis en la faceta de control social del fenómeno:

Los ingenieros de la imaginación de hoy en día han llegado a un niveles de entendimiento muy sofisticados en la gestión de las muchedumbres por medio del uso subliminal del sonido. (…) Lo que realmente asusta de esta manipulación del cuerpo político mediante [estas técnicas] es que realmente funciona. (…) Como el filósofo de la evolución de la consciencia Jean Gebser reconoció mientras vagaba en Europa refugiándose del fascismo de la Alemania de Hitler y la España de Franco: el énfasis en lo visual y la perspectiva linear es característica de la Era Mental que surgió en el Renacimiento italiano; pero los niveles más antiguos de la consciencia, el Mítico y el Mágico, eran mundos auditivos en los cuales los sonidos entretejían a las personas en la fábrica de la vida.

La era moderna de del individuo es la era del individuo situado en la cúspide de un campo de vision piramidal creado por la perspectiva. El individuo moderno, el educado patriarca de clase media, es el lector, solo en su estudio con hileras de libros intentando comprender el mundo a través de los textos de la civilización. Es el mundo de la Galaxia de Gutemberg de Marshall McLuhan y de la Estructura Mental de Jean Gebser. [Ambos] reconocieron que la modernidad se estaba agotando y que entrábamos en una nueva estructura de la consciencia. La era del individuo alfabetizado con su mente trabajando en su librería y su representante en el parlamento ha acabado, y el sonido de este tránsito final es el ruido.

El ruido es el solvente de la individualidad del renacimiento; es el sonido que no asegura al individuo el espacio o la soledad para la sabia e informada reflexión. Ya sea para un adolescente en una discoteca, un yuppie en un restaurante ruidoso, o una matrona de mediana edad en el centro comercial, el silencio no es sentido como una estimulante ocasión para la reflexión; es una cosa negativa que asusta: una oscuridad auditiva.

En la misma línea de crítica ante la ingeniería social, encontramos en wikipedia una entrada acerca de un concepto de creciente y rabiosa actualidad ante la posibilidad de un colapso ─debido, entre otras cosas, a los efectos de la automatización en la coyuntura socioeconómica─ denominado como “entetanimiento”:

Los líderes reunidos en [el State Of The World Forum en 1995] llegaron a la conclusión de que es inevitable la llegada de la denominada Sociedad 20:80, aquella en la que el trabajo del 20% de la población mundial será suficiente para sostener la totalidad del aparato económico del planeta. El 80% de la población restante así, resultará superflua, no dispondrá de trabajo ni de oportunidades de ningún tipo e irá alimentando una frustración creciente. Es aquí donde entró en juego el concepto propuesto por Brzezinski. Brzezinski propuso el entetanimiento (“tittytainment”), una mezcla de alimento físico y psicológico que adormecería a las masas y controlaría su frustración y sus previsibles protestas. El mismo Brzezinski explica el origen del término entetanimiento, como una combinación de los vocablos ingleses “tits” (“pechos” en argot estadounidense) y “entertainment” que, en ningún caso, debe entenderse con connotaciones sexuales y sí, por el contrario, como alusivo al efecto adormecedor y letárgico que la lactancia materna produce en el bebé. (…) El modelo del mundo del futuro sigue la fórmula 20 a 80. Se perfila la sociedad de una quinta parte, en la que los excluidos tendrán que ser calmados con entetanimiento.

Nosotros intuímos que, a la vez, tras los efectos especiales de la Sociedad del Espectáculo yace algo más: algo que escapa al análisis racional y que tiene que ver con lo que describía el inquietante autor A.A.Attanasio en esta breve entrevista ─y que podría relacionarse con el concepto de “hiperstición”, refiriéndonos a cierta porosidad entre realidad y ficción. Una porosidad que, como hemos visto y seguiremos viendo más adelante, bien pudiera tener un substrato fisiológico:

El entretenimiento está lleno de alma. Es la acción simbólica llevada a su máximo. Cuando uno se encuentra más entretenido, más ensimismado en una obra de arte, uno ya no se encuentra simplemente con uno mismo. Uno ha entrado en un espacio psíquico compartido con el artista y con el alma colectiva. Desde las primeras historias contadas a la luz de la hoguera, el entretenimiento siempe ha sido la meta, el portal que se abre hacia lo que hay más allá de nosotros.

 

 

» leído en la web, visto en la web · 2 marzo, 2015

La adicción a las narrativas lineales

«La gente cree que la clave es el sexo, el humor o los animales, pero lo que hemos descubierto es que la base de un gran anuncio es si cuenta una historia o no». Es lo que concluye Keith A. Quesenberry tras conducir un estudio en el que

las personas calificaron anuncios con tramas dramáticas ─los mismos arcos narrativos favorecidos por clasicistas como William Shakespeare─ de forma significativamente más alta que aquellos sin un planteamiento claro, desarrollo, nudo, clímax y desenlace.

En la siempre interesante revista digital Aeon hay colgado un vídeo de Paul Zak en el que se analiza cómo esta estructura del arco dramático ─descrita por Gustav Freytag hace 150 años─ «cambia nuestro comportamiento cambiando nuestra química cerebral», mediante una poderosa reacción que involucra hormonas del estrés y de la empatía: cortisol y oxitocina, respectivamente. No se registraron cambios significativos cuando los sujetos del experimento de Zak se vieron expuestos a narrativas que no incluyesen un clímax dramático.

No es un tema baladí; si tanto la industria publicitaria como DARPA ─según este artículo en Pijamasurf─ están investigando acerca de este tema no es descabellado albergar al respecto sospechas relacionadas con el control mental aplicado a la cultura audiovisual. «Diría que hay ciertas historias que pueden ser adictivas ─comenta el coronel William Casebeer─ y, neurobiológicamente hablando, no tan distintas a inhalar algo de cocaína».

¿Adictos al arco dramático? Usando el popular modelo de lateralidad hemisférica cerebral ─del que ciertamente se hacen demasiadas interpretaciones de tono naif─ el psiquiatra Dan Siegel señala que

(…) el hemisferio izquierdo del cerebro se ve impulsado a la construcción de narrativas que usan secuencias de eventos lineales, con un lenguaje muy literal del tipo “pasó esto, luego esto otro y luego esto de más allá”. (…) En el hemisferio derecho, por otra parte, reside la conexión al cuerpo; así que son los sentimientos en los músculos, en el corazón y en los músculos los que modelan una experiencia. (…) las emociones de tristeza, ira, pertenencia, frustración o decepción se experimentan de una forma muy poderosa en el hemisferio derecho del cerebro. (…) El hemisferio derecho contiene nuestras vivencias, pero el hemisferio izquierdo quiere contar una historia lineal.

Siegel sugiere que la narrativa del hemisferio izquierdo es de hecho autopacificadora, y tiene entonces sentido leer esta adicción a las narrativas lineales como un ejercicio de huída del cuerpo, del silencio. También puede leerse esta tendencia autopacificadora como un mecanismo de defensa ante la actual disolución del trance alfabético.

 

 

» leído en la web · 21 noviembre, 2014

Inteligencia emocional

Otro de los lugares comunes de la psicología asociada a lo que se ha denominado ampliamente como “pensamiento holístico” es la idea de “inteligencia emocional”. A este respecto, la escritora Casilda Rodrigañez señala desde su obra La sexualidad y el funcionamiento de la dominación que:

Hoy (…) se está desarrollando una psicología que nos aleja de la recuperación de la sexualidad, al desarrollar una “alfabetización emocional” que en lugar de buscar la liberación del deseo, la reconexión con la pulsatilidad corporal y el derretimiento de la coraza, lo que hace es adaptar las emociones al orden social; en definitiva, que lo que hoy se llama educación emocional o inteligencia emocional es un eufemismo de la sublimación descrita por la sexología científica del siglo pasado. La resignación ya no se propicia en nombre de unos mandamientos divinos, o de la supremacía de un alma espiritual sobre el cuerpo, sino en nombre del pragmatismo: hay que funcionar en este mundo. No obstante, esto no evita el malestar ni el sufrimiento humano. (…) La “inteligencia emocional” no es más que un eufemismo de la “nadificación” de los sentimientos para conseguir que la voluntad vaya en contra de la autorregulación del cuerpo, lo cual, en muchos casos, de ningún otro modo sería posible.

Pueden encontrarse muchas de las obras de Rodrigáñez en su sitio web.

 

 

» leído en la biblioteca, leído en la web · 10 noviembre, 2014

Secretos de estado

Esto es definitivamente del perogrullo para el magufoapocalíptico medio. Aún así, citaremos a Chris Knowles desde esta entrada en el blog “The Secret Sun” cuando nos recuerda que:

Uno de los mitos más peligrosos de nuestro tiempo es el de que los gobiernos no pueden guardar secretos. La noción de que el gobierno no puede guardar secretos es un concepto reconfortante para aquellos delirantes individuos que aún creen que vivimos en una sociedad abierta. Habiendo crecido con un abuelo que trabajó como ingeniero para MITRE, sé de primera mano que el gobierno puede de hecho guardar secretos, y que dispone de todo un repertorio de castigos para las personas que no pueden hacerlo.

Y para muestra un botón de la mano de Kenn Thomas, desde Parapolitics: conspiracy in contemporary America:

El concepto de un “gobierno en la sombra” tuvo de hecho un papel en las actividades de la nueva administración tras el 11S. Fue reconocida públicamente la existencia de búnqueres subterráneos —que ocuparían miembros de una administración alternativa en caso de que algún ataque terrorista acabase con la administración “real”. La única anécdota señalada por la dócil prensa fue la de que los ordenadores de dichos búnqueres necesitaban ser actualizados. Sin embargo, la gran ironía fue ignorada: la de que la noción de búnqueres ocultos subterráneos que albergarían a los verdaderos manipuladores del mundo —defendida durante mucho tiempo por estudiosos de las teorías de la conspiración y la parapolítica— siempre haya sido blanco de risas, siendo considerada como el producto de mentes enfermas y paranoicas.

 

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